Conductores de carga aseguran que la cámara estaría operando en un punto sin la debida señalización ni justificación legal. Piden a las autoridades revisar la legalidad del procedimiento.
La polémica por la instalación de una cámara de fotomultas móvil en la Troncal del Oriente, a la altura del municipio de Fundación, sigue generando rechazo entre los transportadores de la región. Este martes, conductores de tractomulas volvieron a denunciar lo que consideran presuntos abusos y posibles irregularidades en la operación del dispositivo.
Javier Abello, conductor y veedor del gremio transportador, manifestó su inconformidad frente a la ubicación del vehículo encargado de imponer comparendos electrónicos.
Según explicó, el equipo habría sido instalado en una zona que, aparentemente, no cumple con los requisitos establecidos por la normativa nacional para este tipo de controles.
De acuerdo con su versión, en el lugar no existen instituciones educativas, centros hospitalarios ni instalaciones militares que justifiquen la presencia de una cámara de fotodetección. A esto se suma, que el dispositivo fue ubicado en una pendiente, dificultando que los conductores puedan advertirlo a tiempo.
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“Cuando uno logra verlo, ya es demasiado tarde”, expresó el transportador.
Asimismo, denunció que en el sector no habría señalización preventiva suficiente ni avisos visibles que alerten con anticipación sobre la presencia del control electrónico, lo que incrementa la molestia entre quienes transitan diariamente por esta importante vía nacional.
Tensión en la vía
El conductor aseguró que intentó dialogar con los operadores del sistema para conocer los permisos y la autorización correspondiente, pero, según relató, recibió una respuesta negativa.
La situación habría escalado cuando, presuntamente, los encargados bloquearon temporalmente el paso vehicular antes de retirarse del sitio, dejando incluso algunos conos sobre la carretera.
Este episodio se suma a otro ocurrido recientemente en el mismo sector, cuando un conductor, tras ser sancionado, reaccionó airadamente y ocasionó daños al vehículo que operaba la cámara.
Los transportadores advierten que este tipo de sanciones impactan severamente su economía, ya que una multa puede afectar su capacidad laboral y sus ingresos.
“Sin carga no hay trabajo, y sin trabajo no hay sustento”, señalan desde el sector.
Ante esta situación, el gremio hizo un llamado urgente a las autoridades de tránsito y organismos de control para que verifiquen la legalidad de estos operativos, así como el cumplimiento de los requisitos técnicos y normativos exigidos para la instalación de cámaras de fotodetección.
Mientras tanto, entre los conductores persiste la sensación de que estas medidas responden más a fines recaudatorios que a verdaderas estrategias de seguridad vial.


