El candidato condenó la ola violenta, cuestionó posibles motivaciones políticas y aseguró que no detendrá su campaña pese a amenazas.
En medio de una escalada de violencia que golpea el suroccidente del país, el candidato Iván Cepeda rompió el silencio con un mensaje que no solo rechaza los atentados, sino que abre un nuevo frente de debate político.
Tras los ataques con explosivos registrados en Cali, Palmira y en vías del Cauca, el aspirante condenó lo ocurrido y exigió a las autoridades una respuesta rápida para dar con los responsables. Sin embargo, su pronunciamiento fue más allá de la denuncia habitual.
Cepeda puso sobre la mesa una inquietud que sacude el ambiente electoral: si estos hechos violentos estarían siendo utilizados para generar miedo y favorecer intereses políticos. En su declaración, cuestionó abiertamente si sectores de derecha podrían estar detrás de un contexto que, según él, busca desestabilizar el proceso democrático.
El señalamiento aparece en un momento sensible, a pocas semanas de las elecciones, donde la seguridad vuelve a marcar la agenda nacional. Para el candidato, no se trata solo de actos criminales aislados, sino de una posible estrategia que debe ser investigada a fondo.
A pesar del panorama, el mensaje fue claro: su campaña no se detiene. Incluso frente a versiones sobre un posible atentado en su contra, Cepeda aseguró que mantendrá su agenda sin cambios, enviando un llamado a la calma y a la continuidad del ejercicio político.


