La muerte de Álvaro José Márquez Berrio, un joven de apenas 21 años que llevaba solo dos meses prestando servicio militar, hoy tiene destrozada a una familia que todavía no entiende cómo un muchacho sano terminó perdiendo la vida en medio de entrenamientos militares en el Magdalena.
El joven hacía parte del Batallón de Montaña Número 6 y se encontraba en etapa de formación dentro del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento Número 2, ubicado en zona rural de Aracataca.
Según versiones conocidas, todo ocurrió el pasado 6 de mayo durante una jornada de exigentes ejercicios físicos realizados bajo altas temperaturas que, según habitantes de la zona, superaban los 40 grados.
Compañeros del soldado habrían notado que Álvaro empezó a sentirse mal en medio de las actividades. El joven presentaba agotamiento extremo, debilidad y complicaciones físicas que obligaron a trasladarlo inicialmente hasta el hospital San Rafael de Fundación.
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Sin embargo, su estado de salud fue empeorando con el paso de las horas y posteriormente tuvo que ser remitido a la clínica El Prado, en Santa Marta, donde permaneció bajo atención médica especializada. Pese a los esfuerzos de los médicos, la noche del viernes se confirmó su fallecimiento.
Familiares del joven aseguran que Álvaro habría recibido alimentos en mal estado y posteriormente fue sometido a fuertes pruebas físicas, situación que, según ellos, terminó afectando gravemente su salud. También afirman que otro compañero habría resultado afectado en las mismas circunstancias.
Hoy sus padres piden que todo sea investigado y que se esclarezcan las verdaderas causas de la muerte del joven, a quien recuerdan como un muchacho tranquilo, soñador y con ganas de salir adelante vistiendo el uniforme militar para servirle al país.


