Samir Eduardo Barranco Ospino, natural de Santa Marta, cayó durante una persecución policial después del homicidio de un hombre de 26 años. Las autoridades informaron que registraba antecedentes judiciales por tráfico de estupefacientes y verifican su presunta relación con estructuras delincuenciales.
Un atentado armado registrado el pasado martes 7 de julio en el barrio Villa Muvdi, en el municipio de Soledad, Atlántico, dejó un saldo de tres personas fallecidas, entre ellas la víctima del ataque y dos presuntos sicarios que fueron neutralizados durante un operativo de la Policía Nacional.
La víctima fue identificada como Julio Isaac Valega Rodríguez, de 26 años, quien se encontraba al interior de su vivienda, ubicada en la carrera 24 con calle 44B, cuando hombres armados irrumpieron en el inmueble y le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el lugar.
Tras el crimen, patrullas del cuadrante iniciaron una rápida persecución contra los presuntos responsables.
De acuerdo con la información preliminar, uno de ellos murió durante el enfrentamiento con los uniformados, mientras que el segundo resultó gravemente herido y fue trasladado al Hospital Universidad del Norte, donde falleció minutos después debido a la gravedad de las lesiones.
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Uno de los presuntos atacantes fue identificado como Samir Eduardo Barranco Ospino, de 30 años y oriundo de Santa Marta. Según el reporte de las autoridades, registraba tres anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes y es señalado de, presuntamente, hacer parte del grupo delincuencial ‘Los Pepes’, estructura que ha sido relacionada con varios hechos violentos en el área metropolitana de Barranquilla.
Asimismo, las autoridades verifican si Barranco Ospino corresponde a la misma persona capturada en Santa Marta en 2019 durante un operativo contra la banda ‘Los Pescadores’, organización señalada en ese entonces de dedicarse al tráfico local de drogas.
Por ahora, los investigadores trabajan en la recolección de pruebas para establecer con precisión la participación de cada uno de los involucrados, identificar al otro presunto atacante abatido y esclarecer los móviles del homicidio.
Las autoridades no descartan que el crimen esté relacionado con disputas entre estructuras delincuenciales que operan en el Atlántico, aunque esa hipótesis continúa siendo materia de investigación.


