El jefe de la Registraduría salió al paso de los cuestionamientos del presidente Gustavo Petro y aseguró que el proceso electoral contó con auditorías, vigilancia institucional y garantías para todas las campañas.
La tensión política tras la jornada electoral sumó un nuevo capítulo luego de que el presidente Gustavo Petro cuestionara públicamente algunos aspectos técnicos del proceso de escrutinio y sugiriera posibles irregularidades en el sistema electoral colombiano.
Las declaraciones motivaron una respuesta directa del registrador nacional, Hernán Penagos, quien defendió la transparencia del proceso y aseguró que todas las etapas de la elección estuvieron sometidas a controles y verificaciones permanentes.
El pronunciamiento se produjo después de que Petro publicara un mensaje en redes sociales en el que afirmó que la Registraduría había causado “una gran herida en lo profundo del corazón de Colombia” y expresara inquietudes relacionadas con mecanismos tecnológicos como el candado hash y la estampilla de tiempo de los formularios electorales.
Frente a esos señalamientos, Penagos explicó que las dudas planteadas ya habían sido respondidas mediante comunicados oficiales respaldados con evidencia técnica y documental. Además, destacó que los testigos electorales de todas las campañas tuvieron acceso a las actas desde cada mesa de votación, permitiéndoles realizar verificaciones independientes del proceso.
El registrador también recordó que el preconteo alcanzó el 100 % de las mesas informadas y que el escrutinio municipal avanzaba por encima del 99 %, gracias al trabajo de cerca de 3.000 comisiones escrutadoras conformadas por jueces y notarios en todo el territorio nacional.
Uno de los puntos que más enfatizó fue que los escrutinios no se realizan sobre documentos digitalizados, sino sobre las actas físicas originales generadas en cada mesa electoral.
“Las actas están resguardadas y disponibles para verificación”, sostuvo el funcionario al explicar que la validación de los resultados se efectúa directamente con la documentación física que permanece bajo custodia de las autoridades electorales.
Respecto a las acusaciones sobre posibles actos de corrupción, Penagos rechazó categóricamente cualquier irregularidad y aseguró que durante más de un año el proceso fue acompañado por organismos como la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía.
El registrador también respondió a las comparaciones realizadas por Petro con otros sistemas electorales de la región, señalando que el modelo colombiano tiene una característica diferencial: su naturaleza manual, basada en la revisión física de las actas por parte de jueces de la República.
Finalmente, defendió la solidez del sistema electoral colombiano y afirmó que las elecciones estuvieron respaldadas por auditorías, mecanismos de seguridad y controles técnicos que permitieron garantizar la trazabilidad de cada etapa del proceso.


