Con una ceremonia marcada por actos religiosos, mensajes de reconciliación nacional y fuertes anuncios sobre seguridad, salud y lucha contra la corrupción, Abelardo de la Espriella asumió oficialmente la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030.
Colombia inició este 7 de agosto una nueva etapa política con la posesión oficial de Abelardo de la Espriella como presidente de la República para el periodo 2026-2030, en una ceremonia celebrada en el Cantón Militar Pichincha, en Cali, que estuvo marcada por un profundo componente religioso, la presencia de delegaciones internacionales y un llamado a la unidad nacional.
La jornada comenzó con espacios de oración y actos de fe liderados por representantes de distintas iglesias, quienes elevaron plegarias por el futuro del país y por el nuevo Gobierno.
Le puede interesar: Salió de Santa Marta y terminó asesinado a machete en Zona Bananera: piden esclarecer el crimen de un joven de 27 años
Posteriormente, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, tomó el juramento constitucional al nuevo mandatario e impuso la banda presidencial que oficializó el inicio de su mandato.
Junto a él también tomó posesión el vicepresidente José Manuel Restrepo, quien juró cumplir la Constitución y las leyes de la República.
“Seré el presidente de todos los colombianos”
Durante su primer discurso como jefe de Estado, Abelardo de la Espriella aseguró que gobernará para todos los colombianos, sin importar su posición política, e hizo un llamado a dejar atrás las divisiones que, según afirmó, han frenado el desarrollo del país.
El mandatario inició su intervención agradeciendo a Dios y resaltando el papel de la fe en su vida.
“Elevo desde esta tribuna de la República un sentimiento de profunda gratitud a nuestro Señor Jesucristo por bendecir a Colombia y por no haber apartado jamás su mirada providente de esta tierra bendita”, expresó.
De la Espriella afirmó que recibe un país con enormes desafíos en materia de seguridad, salud, finanzas públicas, servicios básicos y corrupción, pero aseguró que su administración trabajará para recuperar el orden institucional.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, manifestó.
Un llamado a reconstruir Colombia
En su intervención, el nuevo mandatario aseguró que buscará impulsar políticas para fortalecer el sistema de salud, mejorar la seguridad ciudadana, combatir la corrupción, estimular la inversión y generar oportunidades para millones de colombianos.

También defendió la legitimidad de las elecciones presidenciales y afirmó que su victoria representa el triunfo de la democracia.
“El pasado 21 de junio no ganó un hombre ni un partido; ganó la democracia colombiana”, sostuvo.
Además, envió un mensaje de reconciliación a quienes no respaldaron su candidatura.
“Seré el presidente de quienes votaron por mí y también de quienes eligieron otras opciones políticas”, señaló.
Honorio Henríquez pidió resultados para el país
Durante la ceremonia, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, afirmó que el nuevo Gobierno recibe un país con múltiples problemas que requieren soluciones inmediatas.
En su discurso mencionó las dificultades que enfrentan miles de colombianos para acceder a medicamentos, el crecimiento de la inseguridad, la crisis del sistema de salud, la extorsión, el reclutamiento de menores por grupos armados y el alto costo de los servicios públicos.

El congresista sostuvo que la legitimidad del Estado no solo nace en las urnas, sino en la capacidad de responder con resultados a las necesidades de los ciudadanos.
El vendedor de panela ocupó un lugar especial
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la presencia de Luis Felipe, el vendedor de panela que meses atrás se hizo viral al contar que fue rechazado por un profesor debido a su oficio.
El joven asistió como invitado especial y ocupó un lugar de honor durante la ceremonia presidencial, convirtiéndose en uno de los símbolos de superación destacados por el nuevo Gobierno.
Comienza un nuevo cuatrienio
Con la posesión de Abelardo de la Espriella inicia oficialmente un nuevo periodo presidencial que tendrá entre sus principales retos la recuperación de la seguridad, el fortalecimiento del sistema de salud, la reactivación económica, la lucha contra la corrupción y la atención de las principales problemáticas sociales que enfrenta el país.
La ceremonia concluyó con un nuevo llamado del presidente a la unidad nacional y con el compromiso de gobernar bajo los principios de la institucionalidad, el Estado de derecho y el respeto por la democracia.



