La compañía asegura que productos incautados durante operativos de la DIAN reaparecieron meses después en establecimientos comerciales de Bogotá. La denuncia busca determinar qué ocurrió con la mercancía durante el proceso de custodia y disposición.
Una denuncia presentada por la empresa que opera la marca Lili Pink puso nuevamente la lupa sobre el destino de mercancías que son incautadas por las autoridades aduaneras en Colombia.
La compañía asegura que parte de las prendas que habían sido decomisadas por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) durante operativos realizados en 2023 habría terminado nuevamente en circulación, esta vez en establecimientos ubicados en sectores comerciales de Bogotá, entre ellos San Victorino.
Según la información entregada por los representantes de la empresa, durante diferentes procedimientos adelantados entre mayo y septiembre de 2023 fueron retenidas cerca de tres millones de prendas, cuyo valor comercial habría sido estimado en aproximadamente 54.000 millones de pesos.
El caso tomó un nuevo rumbo cuando, a comienzos de 2026, representantes de la compañía identificaron productos de la marca que estaban siendo ofrecidos al público en comercios que, según la empresa, no contaban con autorización para distribuirlos.
Lo que despertó las sospechas de Lili Pink fue que varias de las prendas encontradas conservaban sus etiquetas, marquillas y características originales, por lo que la compañía sostiene que no se trataría simplemente de imitaciones o mercancía falsificada.
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La empresa habría adquirido algunas de las prendas encontradas para compararlas con sus propios registros y establecer si correspondían a productos que habían sido objeto de los procedimientos realizados años atrás.
La pregunta sobre el destino de la mercancía
Más allá de la presencia de las prendas en San Victorino, el principal interrogante está relacionado con lo que ocurrió después de los decomisos.
La compañía sostiene que solicitó información a las autoridades para conocer cuál había sido el destino de los productos. Dentro de las respuestas recibidas se habría establecido que parte de la mercancía fue sometida a procesos de disposición, mientras que otros productos habrían sido entregados mediante mecanismos como donaciones a entidades públicas.
La denuncia busca establecer si alguno de esos productos corresponde a las prendas que posteriormente fueron encontradas en establecimientos comerciales.
Por ahora, la compañía no señala públicamente a una persona específica como responsable de la supuesta comercialización. Lo que pide es que las autoridades determinen cómo mercancía que había sido incautada pudo volver al circuito comercial y quiénes intervinieron en ese proceso.
Un caso que queda en manos de las autoridades
La situación deberá ser esclarecida mediante las investigaciones correspondientes. Hasta el momento, no existe una decisión judicial que establezca que funcionarios de la DIAN hayan permitido, facilitado o participado en la salida irregular de las prendas.
La denuncia de Lili Pink plantea precisamente la necesidad de reconstruir la cadena de custodia de la mercancía desde el momento en que fue decomisada hasta su eventual disposición.
Ahora será la Fiscalía y las autoridades competentes las encargadas de determinar si las prendas encontradas en San Victorino corresponden efectivamente a productos que habían sido decomisados y, de ser así, cómo salieron de los mecanismos de custodia y terminaron nuevamente ofrecidas al público.


