El expresidente propuso buscar los recursos mediante una reforma tributaria y una reducción de las tasas de interés, en lugar de aumentar la deuda internacional del país.
El expresidente Gustavo Petro cuestionó la decisión del Gobierno de Abelardo de la Espriella de recurrir al endeudamiento para atender los costos de la reconstrucción tras el terremoto que golpeó al país y planteó una alternativa basada principalmente en nuevos ingresos tributarios y en una reducción del costo financiero.
Durante su primera intervención como jefe de la oposición, Petro sostuvo que la reconstrucción podría requerir alrededor de $30 billones y advirtió sobre los efectos que tendría para el país asumir esa carga mediante nueva deuda internacional.
“Ahora proponen endeudarnos internacionalmente”, señaló Petro, al considerar que esta alternativa elevaría el costo general de la deuda y podría generar una carga fiscal considerable hacia 2030 si la economía no crece al ritmo necesario.
Frente a ese escenario, el exmandatario propuso que $20 billones sean obtenidos mediante una reforma tributaria, retomando una iniciativa que había sido presentada durante su administración. Según su planteamiento, los recursos deberían provenir principalmente de impuestos que no recaigan sobre la población trabajadora y campesina.
Petro también planteó conseguir otros $10 billones a través de una disminución de las tasas de interés, con el argumento de que un menor costo financiero permitiría reducir la presión que tendría sobre las finanzas públicas el proceso de reconstrucción.
La propuesta se conoce en medio de la discusión abierta por el Gobierno sobre cómo financiar la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. El Ejecutivo declaró el estado de emergencia económica, social y ecológica y enfrenta el reto de atender los daños ocasionados por la tragedia sin profundizar el deterioro de las finanzas públicas.
La cifra de $30 billones corresponde a una estimación del costo de la reconstrucción. El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo había calculado previamente que el esfuerzo podría ubicarse entre $20 y $40 billones, dependiendo de la magnitud final de los daños y de las necesidades de recuperación.
En su planteamiento, Petro insistió en que el país no debería trasladar el costo de la reconstrucción a través de un mayor endeudamiento internacional. Su propuesta es que una parte importante de los recursos se genere internamente mediante una reforma tributaria y que, paralelamente, una reducción de las tasas contribuya a disminuir el costo de financiamiento.
Actualmente, la tasa de política monetari del Banco de la República se encuentra en 12 %, luego de que su Junta Directiva decidiera mantenerla sin cambios en su reunión de julio. La decisión sobre modificar esa tasa corresponde a la Junta del Emisor y no directamente al Gobierno.
La discusión, así, queda planteada entre dos caminos: aumentar el endeudamiento para financiar la reconstrucción o buscar nuevas fuentes de ingresos y mecanismos internos que permitan asumir el costo sin incrementar de manera significativa la deuda del país. Petro se inclina por la segunda alternativa.


