La denuncia fue hecha por una vecina del barrio La Pradera II, en Santa Rosa de Cabal. Tras conocerse el video, las autoridades acudieron al lugar y brindaron atención a los menores.
Un video grabado por una vecina del barrio La Pradera II, en Santa Rosa de Cabal (Risaralda), encendió las alarmas por un presunto caso de maltrato infantil. En las imágenes aparecen dos niños entre las rejas de una ventana, donde, según la denuncia, habrían permanecido durante varias horas como castigo.
De acuerdo con el relato de la mujer que registró la escena, los menores estuvieron cerca de dos horas en ese lugar. Aseguró que durante ese tiempo lloraron de manera constante hasta que el cansancio terminó venciendo a ambos y se quedaron dormidos.
En el video se observa a uno de los niños dormido de pie, apoyado sobre las rejas, mientras el otro permanece sentado con las piernas colgando. La grabación rápidamente se hizo viral y provocó una ola de rechazo en redes sociales.
Te puede interesar: Por negarle un plato de comida, habitante de calle le pegó un puño en la cara a un joven
Habitantes del sector aseguraron a medios locales que, presuntamente, los menores serían víctimas de constantes episodios de maltrato físico y verbal dentro de la vivienda. Por esa razón, solicitaron la intervención inmediata de las autoridades para verificar su situación.
Tras conocerse la denuncia, el alcalde de Santa Rosa de Cabal, Paulo Gómez, informó que la Policía de Infancia y Adolescencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Personería Municipal realizaron una visita al inmueble para atender el caso.
Según explicó el mandatario, los dos niños recibieron valoración médica y acompañamiento psicosocial. Además, indicó que se encuentran en buen estado de salud y fuera de peligro, mientras las autoridades continúan adelantando las actuaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido y determinar si existió vulneración de sus derechos.
El alcalde también agradeció a la comunidad por denunciar el hecho, destacando que el aviso oportuno permitió la rápida intervención de las entidades encargadas de proteger a los menores


