El Gobierno reconoció que el arma desarrollada por Indumil aún no cumple con los estándares para ser utilizada por las Fuerzas Militares. Si los problemas no se corrigen antes de noviembre, Colombia adquirirá otro fusil ya probado en el mercado.
El fusil Jaguar, presentado como uno de los grandes desarrollos de la industria militar colombiana, quedó frenado. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que el arma todavía tiene fallas importantes y que no será entregada a las tropas hasta demostrar que es completamente segura.
El funcionario explicó que el proyecto seguirá en desarrollo, pero fijó como plazo el mes de noviembre para corregir los problemas detectados. Si para entonces el fusil no supera las pruebas y no ofrece plena confiabilidad, el Gobierno optará por comprar un modelo que ya esté probado internacionalmente.
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Entre las alternativas que analiza el Ministerio de Defensa están fusiles de fabricación estadounidense. Incluso, según explicó Sánchez, estas opciones resultarían más económicas que el propio Jaguar, mientras que el tradicional Galil ya fue descartado de la evaluación.
La decisión llega después de que una investigación revelara varias fallas técnicas en el arma fabricada por Indumil. Entre los problemas detectados aparecen detonaciones fuera de la recámara, recalentamiento durante el uso continuo, fragilidad en algunos componentes y riesgos en el sistema de aseguramiento del cañón.
Durante las pruebas realizadas en el Fuerte Militar de Tolemaida también se registró un incidente en el que dos militares resultaron heridos por una falla en el mecanismo del fusil.
Mientras continúan los ajustes al proyecto, el ministro de Defensa designado, Jorge Eduardo Mora, anunció que una de sus primeras tareas será revisar a fondo el programa del fusil Jaguar, cuyo futuro dependerá de que logre superar las observaciones técnicas pendientes.


