El proceso de paz entre el Gobierno nacional y el Clan del Golfo logró destrabarse luego de que la organización aceptara las condiciones impuestas por el presidente Gustavo Petro.
La decisión se conoció después de la tensión generada por la negativa de la fiscal general Luz Adriana Camargo de suspender las órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, petición que había sido planteada por el Gobierno como parte de los acercamientos para una posible desmovilización.
Tras ese escenario, Gustavo Petro sostuvo reuniones con los líderes de los procesos de paz y definió que las zonas de ubicación temporal seguirán adelante, pero con una condición clara: no podrán ingresar integrantes que tengan órdenes de captura con fines de extradición vigentes.
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“El presidente autorizó avanzar de manera rápida con el traslado de los integrantes de grupos armados ilegales a cinco zonas de ubicación temporal”, indicó el Gobierno en un comunicado oficial.
Con esta medida, jefes criminales requeridos por cortes internacionales, entre ellos alias “Chiquito Malo”, no podrán ser beneficiados con la suspensión de las órdenes judiciales.
Pese a ello, el Clan del Golfo aceptó las condiciones del Gobierno y aseguró que continuará participando en el proceso.
“El Estado Mayor Conjunto acepta, de buena fe, que el ingreso a las zonas de ubicación temporal quede limitado a aquellos combatientes que no se encuentren solicitados en extradición”, señaló la organización en un comunicado dirigido a la opinión pública.
De esta manera, continúa en firme el plan para que a partir del próximo 25 de junio varios integrantes del grupo armado sean trasladados a zonas rurales de Tierralta y Belén de Bajirá, donde comenzaría la primera fase de concentración dentro de los diálogos impulsados por el Gobierno nacional.


