Aunque los casos bajaron frente a 2024, el uso de armas de fuego sigue dominando y la ciudad permanece en el top 10 nacional.
Santa Marta vuelve a encender las alertas en materia de seguridad. Con 182 homicidios registrados durante 2025, la ciudad se ubicó como la novena capital con mayor tasa de asesinatos en Colombia, según el más reciente análisis del programa Santa Marta Cómo Vamos.
El dato, lejos de ser aislado, revela una realidad compleja: la tasa alcanzó 31,3 por cada 100 mil habitantes, superando el promedio nacional que se situó en 24,4. Es decir, la capital del Magdalena sigue por encima del comportamiento general del país en este delito.
El informe también deja una cifra contundente que marca la dinámica criminal: el 86,8% de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego. Esto confirma que este tipo de violencia sigue siendo el principal factor detrás de los asesinatos en la ciudad.
A nivel regional, Santa Marta aparece detrás de ciudades como Riohacha, Cartagena y Barranquilla, mientras que en el panorama nacional comparte listado con territorios de alta conflictividad como Quibdó, Cali y Cúcuta.
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Sin embargo, no todo es negativo. En comparación con 2024, cuando se registraron 208 homicidios, hubo una reducción de 26 casos. Además, otros delitos de alto impacto como el hurto y la extorsión también mostraron una disminución.
Pero el informe advierte que los retos siguen siendo profundos. Los delitos sexuales, especialmente contra menores de 14 años, continúan siendo una de las principales preocupaciones, evidenciando fallas en la protección de la población más vulnerable.
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Desde una mirada más amplia, organismos como la ONU han señalado que ciudades con altos niveles de violencia suelen enfrentar problemas estructurales como desigualdad y falta de oportunidades, factores que siguen pesando en la realidad local.
El balance es claro: hay avances, pero la deuda en seguridad sigue siendo grande. Mientras las cifras bajan levemente, la percepción de riesgo y los desafíos estructurales mantienen a Santa Marta en un punto crítico.


