La Conferencia Episcopal de Colombia rechazó las afirmaciones del presidente Gustavo Petro sobre Jesús, señalando que ninguna autoridad civil puede emitir juicios teológicos y recordando que la libertad religiosa está protegida por la Constitución.
La Iglesia Católica, a través de la Conferencia Episcopal de Colombia, pidió respeto por la fe y las creencias religiosas luego de las polémicas declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre Jesús, realizadas desde el Hospital San Juan de Dios, donde ofreció una interpretación personal sobre la figura de Cristo y su relación con María Magdalena.
En el comunicado, los obispos afirmaron que “ninguna autoridad civil está llamada a emitir juicios de carácter teológico sobre las creencias de los ciudadanos”, recordando la separación entre las funciones del Estado y el ámbito propio de la fe, principio fundamental dentro de un Estado social de derecho.
La misiva señala que los pastores de la Iglesia, como representantes del sentir de millones de fieles en Colombia, reiteran su fe en Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador, y subrayan que el respeto por las convicciones religiosas es un derecho protegido por el ordenamiento constitucional.
Asimismo, la Conferencia Episcopal invitó a los fieles católicos a profundizar en el conocimiento de Jesucristo a través de la lectura del Evangelio y del Catecismo de la Iglesia Católica, y exhortó a quienes tengan dudas sobre la fe cristiana a acudir a fuentes serias y autorizadas, evitando interpretaciones superficiales o descontextualizadas.
Finalmente, la Iglesia reiteró su respeto por las instituciones y autoridades legítimamente constituidas, así como su compromiso con la paz y la convivencia social, al tiempo que hizo un llamado a respetar la fe y las convicciones religiosas como expresión del pluralismo y la dignidad humana.
El comunicado fue firmado por el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera, arzobispo de Cartagena; el vicepresidente, monseñor Gabriel Ángel Villa, arzobispo de Tunja, y el secretario general, monseñor Germán Medina Acosta, obispo de Engativá.


