La erosión costera mantiene en riesgo el tramo comprendido entre los kilómetros 18 y 19 de la Troncal del Caribe. Invías confirmó el inicio de obras en el sector del Parque Isla Salamanca para frenar el avance del mar y proteger uno de los corredores viales más importantes de la región.
La preocupación vuelve a encenderse sobre la carretera que comunica a los departamentos de Magdalena y Atlántico. El constante avance del mar sobre la Troncal del Caribe mantiene bajo amenaza un tramo estratégico de la vía entre Ciénaga y Barranquilla, donde la erosión costera se acerca cada vez más a la infraestructura vial.
Ante este panorama, el Instituto Nacional de Vías (Invías) informó que iniciará las labores de atención en el sector comprendido entre los kilómetros 18 y 19, una de las zonas más críticas del corredor vial que atraviesa el Parque Vía Isla Salamanca.
La intervención se realizará en el marco del proyecto de construcción del viaducto, obra que cuenta con las licencias ambientales y los permisos otorgados por Parques Nacionales Naturales. Según la entidad, los trabajos permitirán avanzar en la solución definitiva para la conectividad de la zona y, al mismo tiempo, enfrentar la emergencia provocada por la erosión marina.
De acuerdo con Invías, antes de iniciar las actividades constructivas se cumplieron los requerimientos exigidos por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), incluyendo mesas de trabajo con Parques Nacionales Naturales y la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) para coordinar los componentes ambientales, sociales y técnicos del proyecto.
Como parte de las medidas previas, en los próximos días se pondrán en marcha protocolos especiales para la protección de la fauna silvestre presente en el área de influencia de las obras. Estas acciones contemplan labores de captura, revisión, rescate, ahuyentamiento y reubicación de especies que puedan resultar afectadas por los trabajos.
De manera paralela, la entidad avanza en la fabricación y suministro de pilotes, la implementación del Plan de Manejo de Tránsito y la instalación de señalización preventiva para garantizar la movilidad y la seguridad de los usuarios durante la ejecución de las obras.
La situación genera especial preocupación debido a que este corredor vial es uno de los más importantes de la región Caribe, ya que conecta a Barranquilla con Santa Marta y sirve como eje fundamental para el transporte de pasajeros, carga y actividades comerciales.


