El ingeniero y creador del personaje que expone obras abandonadas logró colarse entre los más votados de su partido y ahora pasará de fiscalizar desde internet a hacerlo desde el Capitolio.
Lo que durante años comenzó como un personaje digital que señalaba construcciones abandonadas y denunciaba presuntos casos de corrupción terminó convirtiéndose en un trampolín político. El ingeniero Luis Carlos Rúa Sánchez, conocido en redes sociales como el “Elefante Blanco”, logró una curul en el Senado tras las elecciones legislativas.
El joven activista participó en los comicios con el movimiento Alianza por Colombia, donde consiguió 119.850 votos, una cifra suficiente para posicionarse entre los candidatos más votados de su colectividad y asegurar su llegada al Congreso.
Dentro de la lista del partido, Rúa Sánchez alcanzó el segundo lugar en votación, resultado que le abre las puertas del Legislativo para el periodo que iniciará tras la renovación del Congreso.
Su reconocimiento público no surgió desde la política tradicional, sino desde las redes sociales. A través del personaje “Elefante Blanco”, comenzó a recorrer diferentes regiones del país denunciando proyectos públicos que quedaron inconclusos o que, según sus señalamientos, presentaban irregularidades en la ejecución de recursos.
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Uno de los casos que ayudó a posicionar su figura ocurrió en el departamento del Magdalena, donde expuso una obra pública cuya construcción inició en 2012 y que, nueve años después, en 2021, aún permanecía sin finalizar.
Detrás del personaje se encuentra un profesional con trayectoria técnica. Rúa Sánchez es ingeniero egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira, además de docente y excontratista de la Alcaldía de Pereira.
Su estrategia de denuncia combina elementos poco comunes en la política: sátira, pedagogía ciudadana y análisis técnico de proyectos públicos. Ese estilo, que primero captó la atención de miles de usuarios en internet, terminó trasladándose a las urnas.


