Andreína Lamota, condenada por el crimen de su madre, ahora es vinculada al asesinato de Jennifer Banguera y a un presunto intento de homicidio contra un antiguo empleador en Guayaquil.
La historia de Andreína Lamota sigue estremeciendo a Ecuador. La mujer, que ya cumple una condena de 40 años de prisión por el asesinato de su madre, fue vinculada ahora con la muerte de su mejor amiga, Jennifer Banguera, cuyo paradero fue un misterio durante más de cuatro años.
Las autoridades ecuatorianas confirmaron recientemente que los restos hallados en julio de 2022 dentro de una maleta abandonada en el sector de Sauces 9, en Guayaquil, corresponden a Jennifer Banguera. La identificación fue posible gracias a exhaustivos análisis forenses y pruebas de ADN practicadas por la Policía Nacional.
Según la investigación, Jennifer fue vista por última vez en enero de 2022, cuando visitó el apartamento de Andreína en el norte de Guayaquil. Tras su desaparición, sus familiares recibieron mensajes desde su celular asegurando que se encontraba bien, pero con el tiempo las sospechas crecieron.
El caso volvió a cobrar fuerza en octubre de 2025, cuando Andreína fue detenida por el crimen de su madre, Martha Solís. Durante el allanamiento al inmueble, las autoridades encontraron objetos personales de Jennifer, entre ellos una computadora portátil, una libreta bancaria y una tarjeta a su nombre, lo que despertó nuevas sospechas.
Las investigaciones posteriores permitieron establecer la presunta responsabilidad directa de Andreína en ambos crímenes. El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, señaló que los dos casos evidencian un patrón de extrema violencia.
Según una denuncia presentada ante las autoridades, Gerardo Vargas, exjefe de Andreína Lamota, también habría sido víctima de un presunto intento de homicidio.
El hombre relató que comenzó a sentirse gravemente indispuesto después de ingerir una bebida que ella misma le ofreció durante una visita a su vivienda en el sector de Sauces 9, en Guayaquil.
Vargas aseguró que perdió el conocimiento y que, al recuperar la conciencia, no recordaba con claridad lo sucedido. El caso fue puesto en conocimiento de la Policía y hoy vuelve a cobrar relevancia tras las recientes revelaciones sobre los otros crímenes atribuidos a Lamota.
Actualmente, Andreína Lamota permanece recluida en la cárcel de máxima seguridad La Roca, mientras las autoridades continúan revisando si podría estar involucrada en otros hechos violentos ocurridos en Guayaquil.
Este caso ha causado conmoción en Ecuador por la brutalidad de los hechos y por la forma en que una desaparición que parecía no tener respuesta finalmente logró resolverse, brindando algo de justicia a la familia de Jennifer Banguera.


