El oficial, retirado durante el gobierno de Gustavo Petro, asumirá como comandante de las Fuerzas Militares y tendrá bajo su mando a más de 180.000 integrantes de la Fuerza Pública
El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, anunció desde el Batallón Paraíso, en Barranquilla, la conformación de la nueva cúpula de las Fuerzas Militares, con la que su Gobierno buscará fortalecer el control territorial y enfrentar las diferentes amenazas contra el orden público en el país.
Uno de los nombramientos que más llamó la atención fue el regreso del general Erik Rodríguez, quien asumirá como comandante de las Fuerzas Militares, cargo desde el cual tendrá bajo su responsabilidad a más de 180.000 integrantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Un general que regresa a la Fuerza Pública
Rodríguez había salido de la institución durante el Gobierno de Gustavo Petro, después de una controversia relacionada con declaraciones y reportes sobre la situación de orden público y la presencia de grupos armados ilegales en diferentes regiones.
El oficial fue retirado a comienzos de junio pasado, cuando se desempeñaba como subjefe de Operaciones Conjuntas, luego de la controversia generada por un consejo extraordinario de seguridad realizado en el departamento del Meta.
Durante esa reunión, celebrada a mediados de mayo, Rodríguez aseguró que existían informes de inteligencia sobre acciones de control social ejercidas por grupos armados ilegales en zonas rurales del departamento.
Sus declaraciones generaron repercusiones dentro de la institución y terminaron marcando su salida del servicio activo.
Ahora tendrá el máximo mando militar
Con su designación, Rodríguez regresa a la Fuerza Pública para asumir una de las posiciones más importantes de la estructura militar colombiana.
El nombramiento se produce en un momento en el que el Gobierno Nacional ha planteado como una de sus prioridades recuperar el control territorial y fortalecer las operaciones contra los grupos armados ilegales.
Desde el nuevo cargo, el general tendrá bajo su responsabilidad la coordinación de las Fuerzas Militares y deberá liderar la estrategia operacional frente a los diferentes escenarios de seguridad que enfrenta el país.
La nueva cúpula militar quedó así definida como parte de la estrategia con la que el Gobierno de De La Espriella busca reforzar la presencia del Estado en los territorios y recuperar el control de las zonas afectadas por la acción de grupos armados ilegales.


