El presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Jaramillo, estima que la ciudad dejó de registrar cerca de $39.500 millones en actividad económica durante la jornada de cierre. En Ciénaga, la afectación adicional elevaría la cifra a unos $42.500 millones. El sector bananero también reportó dificultades por intimidaciones y restricciones al transporte de fruta.
La jornada de cierre que afectó a Santa Marta durante las últimas 24 horas no solo alteró la movilidad y las actividades cotidianas de la ciudad. También tuvo un impacto directo sobre la economía local, con una estimación preliminar de $39.500 millones que dejaron de entrar en la balanza comercial, de acuerdo con el presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta y Magdalena Carlos José Jaramillo Ríos.
El dirigente gremial explicó que el panorama alcanzó a buena parte del tejido empresarial de la capital del Magdalena y otros municipios del departamento.
“Hoy son dos municipios del departamento y la ciudad capital que responden a más o menos unos 22 mil empresarios, empresas y establecimientos de comercio que hoy están afectados con cierres parciales y temporales”, señaló Jaramillo.
A esto se suma el impacto sobre el empleo. Según la Cámara de Comercio, alrededor de 110.000 personas vinculadas a diferentes cadenas de valor resultaron afectadas por la interrupción de actividades en sectores como comercio, hotelería, alojamientos, bares y gastrobares.
La estimación económica aumenta al incluir a Ciénaga. De acuerdo con Carlos Jaramillo, la afectación conjunta alcanzaría aproximadamente $42.500 millones en un solo día.
“Solo el día de ayer nuestras estimaciones preliminares responden a más o menos unos 39.500 millones de pesos que dejaron de entrar en la balanza comercial y que, sumándose de una manera, el municipio de Ciénaga, estamos hablando de casi 42.500 millones de pesos en un solo día de afectación por un cierre temporal del comercio”.
El turismo, otro de los sectores en riesgo
La preocupación empresarial no se limita a las pérdidas generadas durante la jornada. El gremio advierte que una prolongación de los problemas de seguridad podría afectar la percepción de Santa Marta como destino turístico, especialmente cuando se aproxima una temporada de alta actividad.
El presidente de la Cámara de Comercio recordó que el 51 % del Producto Interno Bruto de Santa Marta está relacionado con el turismo, por lo que hoteles, restaurantes, establecimientos comerciales y otros negocios dependen directamente de las condiciones de seguridad de la ciudad.
“No podemos hablar de turismo, no podemos hablar de promoción turística, no podemos hablar de sofisticación del turismo sin seguridad”, sostuvo.
También pidió la intervención coordinada del Gobierno Nacional para fortalecer las capacidades de seguridad en Santa Marta y el Magdalena, no solamente como una respuesta temporal frente a la actual situación.
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El sector bananero también reportó dificultades
Mientras en Santa Marta buena parte del comercio permanecía cerrado, el sector bananero enfrentaba sus propias dificultades en las zonas productoras.
José Francisco Zúñiga Cotes, presidente ejecutivo de ASBAMA, informó que se habían presentado inconvenientes en fincas ubicadas en La Guajira, donde, según los reportes recibidos por el gremio, hombres armados habrían llegado para intimidar a trabajadores.
“En este momento me están reportando algunas dificultades en fincas en La Guajira, donde han llegado hombres armados a intimidar a los trabajadores”, manifestó.
El dirigente gremial también se refirió a las dificultades registradas durante la jornada anterior para trasladar fruta desde la Zona Bananera hacia Santa Marta.

La situación pudo ser superada con acompañamiento militar a los vehículos que transportaban la producción.
“Hubo algún inconveniente con el transporte de fruta de Zona Bananera hacia Santa Marta, situación que se superó ya que el Ejército prestó acompañamiento a los camiones y pudieron llegar”, explicó Zúñiga.
Pese a las dificultades, ASBAMA indicó que la actividad productiva continuaba, aunque con restricciones y precauciones frente al panorama de seguridad.
ASBAMA aún no cuantifica las pérdidas
A diferencia de la Cámara de Comercio, que ya entregó una primera estimación sobre el impacto económico en Santa Marta, el sector bananero todavía no tiene una cifra consolidada de pérdidas.
Zúñiga explicó que los inconvenientes registrados hasta ese momento habían sido puntuales y que el gremio se encontraba realizando recorridos para establecer con mayor precisión qué estaba ocurriendo en las zonas productoras.
“Todavía no podría calcular un tema de pérdidas porque han sido cosas muy momentáneas y muy puntuales”, indicó.
El presidente de ASBAMA, además, respaldó las acciones adelantadas por las autoridades y pidió que se mantenga la respuesta institucional frente a los grupos que están afectando a la población y al sector productivo.
“No es justo que en la ciudad de Santa Marta todo el mundo esté pagando extorsiones, el comercio en general. No es justo que a los productores bananeros les lleven a sus fincas a detenerles las producciones, gente que genera empleo formal”, afirmó.
La jornada dejó así un impacto que va más allá de los establecimientos que no pudieron abrir sus puertas: comercio, turismo, transporte y producción agroindustrial enfrentaron dificultades en distintos puntos del Magdalena, mientras los gremios esperan que las medidas de seguridad permitan recuperar plenamente la actividad económica.


