Un proyecto internacional liderado por la Universidad del Magdalena y la FAO busca hacer más eficiente y sostenible la pesca del pez dorado en comunidades del Caribe.
La Universidad del Magdalena participa en una iniciativa junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) enfocada en mejorar la pesca del mahi-mahi, también conocido como pez dorado. Este proyecto hace parte del programa Fish 4 ACP, que promueve prácticas pesqueras más sostenibles en regiones de África, el Caribe y el Pacífico.

El objetivo principal es fortalecer toda la cadena productiva del pez dorado, desde su captura hasta su comercialización. Con esto se busca que los pescadores aumenten sus ingresos, pero al mismo tiempo reduzcan el impacto ambiental en los ecosistemas marinos.
Uno de los puntos importantes es el rediseño de los Dispositivos Agregadores de Peces (DAP), conocidos como balsas. Estas estructuras flotantes son usadas en la pesca artesanal, pero actualmente están hechas con materiales como icopor y plástico, que terminan contaminando el mar con el paso del tiempo.
Para solucionar esto, los investigadores proponen el uso de materiales más resistentes y amigables con el medio ambiente, como la fibra de vidrio y sistemas de flotación encapsulados. También plantean mejorar las cuerdas y las uniones de las estructuras para que duren más y funcionen mejor en condiciones de mar abierto.

Las pruebas se están realizando en cinco comunidades de República Dominicana, donde se comparan las balsas tradicionales con los nuevos diseños. Allí se evalúa su rendimiento teniendo en cuenta factores como el oleaje, las corrientes y la profundidad del mar.
Aunque el proyecto se desarrolla en otro país, los investigadores consideran que esta tecnología podría aplicarse en Colombia, especialmente en el Caribe y el Pacífico, ayudando a fortalecer la pesca artesanal y a proteger los ecosistemas marinos.


