Daniel Quintero encontró insulinas, pañales y tratamientos almacenados mientras pacientes denunciaban meses de espera por sus medicinas.
Una visita sorpresa realizada por el superintendente de Salud, Daniel Quintero, terminó destapando un nuevo escándalo relacionado con la entrega de medicamentos en Colombia.
La inspección ocurrió en una sede de Cafam ubicada en Bucaramanga, donde el funcionario aseguró haber encontrado medicamentos e insumos médicos almacenados en cajas y bodegas mientras a los pacientes les decían en ventanilla que “no había disponibilidad”.
Según explicó Quintero, usuarios llevaban meses reclamando tratamientos esenciales como insulinas, medicamentos para trasplantes y otros productos prioritarios sin recibir respuesta positiva.
Sin embargo, al ingresar directamente al dispensario, el panorama fue completamente distinto.
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“Entramos al dispensario y nos encontramos que la medicina sí está. Que la tienen en cajas, que simplemente la niegan en el mostrador”, denunció el superintendente.
Uno de los hallazgos que más indignación generó fue el relacionado con pañales para pacientes, pues según Quintero estos estaban almacenados “hasta el techo” pese a que a muchos ciudadanos les aseguraban que no existían en inventario.
El funcionario calificó esta situación como parte de un “modelo fracasado” en el que algunas EPS y gestores farmacéuticos terminan beneficiándose económicamente al reducir la entrega de tratamientos y medicamentos.
Además, lanzó una fuerte advertencia frente a posibles consecuencias judiciales.
“Un niño que pierda la vida por la falta de una medicina ya no es simplemente un dato más”, afirmó.
Quintero aseguró que la Superintendencia abrirá investigaciones y emitirá nuevas directrices para exigir el cumplimiento de la ley por parte de las entidades involucradas.


