Cerca de 100 mujeres provenientes de los 32 departamentos del país participan en este espacio de diálogo, liderazgo e incidencia, que busca fortalecer su papel en la construcción de paz, la memoria y la defensa de los derechos de las víctimas.
Santa Marta es sede del Encuentro Nacional de Mujeres Lideresas Víctimas del Conflicto Armado, un espacio que durante los días 30 y 31 de julio congrega a cerca de un centenar de mujeres de los 32 departamentos de Colombia para promover el liderazgo femenino, la participación efectiva y la construcción de paz desde los territorios.
El evento, que se desarrolla en un hotel del sector de El Rodadero, hace parte de la implementación de la Política Pública para las Víctimas del Conflicto Armado y busca fortalecer la incidencia de las mujeres víctimas en escenarios de toma de decisiones, además de reconocer su papel como protagonistas en la reconstrucción del tejido social y la democracia participativa.
Durante la apertura del encuentro, la alta consejera para la Paz y el Postconflicto del Distrito, Jennifer Del Toro Granados, afirmó que la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello mantiene el compromiso de incluir a las víctimas del conflicto dentro de la agenda de política pública de la ciudad.
La funcionaria señaló que Santa Marta ha logrado importantes avances en la atención a esta población, entre ellos la obtención de una certificación nacional en materia de atención a víctimas, un reconocimiento que, según indicó, no se alcanzaba desde hace una década.
También destacó el funcionamiento de un albergue humanitario que ha brindado atención a más de 500 personas en los últimos dos años, así como acciones encaminadas a garantizar derechos relacionados con vivienda y asistencia humanitaria inmediata.
Por su parte, la directora general encargada de la Unidad para las Víctimas, Alix Aguilar, manifestó que este encuentro fortalece la articulación entre instituciones y organizaciones de mujeres de diferentes regiones del país.
La funcionaria explicó que la iniciativa busca fortalecer las capacidades de liderazgo, autonomía y productividad de las participantes, con el propósito de que continúen impulsando procesos de transformación en sus territorios.
De acuerdo con los organizadores, la elección de Santa Marta como sede respondió a una decisión de las propias lideresas, quienes consideraron a la ciudad un escenario estratégico para visibilizar sus procesos, compartir experiencias y consolidar una agenda nacional en favor de los derechos de las víctimas del conflicto armado.


