La planta de tratamiento contempla 10,5 kilómetros de línea de conducción y 50 kilómetros de nuevas redes de acueducto para fortalecer el suministro en diferentes sectores de la ciudad
Durante años, miles de familias de Santa Marta han enfrentado dificultades para acceder de manera continua al servicio de agua potable. Esta situación se ha convertido en uno de los principales desafíos para una ciudad que continúa creciendo y que requiere fortalecer su infraestructura de acueducto.
Ante este panorama, avanza el proyecto de construcción de la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval, una de las principales apuestas de la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello para mejorar la producción, conducción y distribución del líquido en la capital del Magdalena.
La infraestructura tendrá una capacidad de 800 litros de agua potable por segundo y estará acompañada de obras complementarias destinadas a ampliar y fortalecer el sistema de acueducto.
Una planta con capacidad de 800 litros por segundo
Uno de los principales componentes de El Curval será su capacidad de producción. La planta está proyectada para generar 800 litros de agua potable por segundo, con el propósito de aumentar la disponibilidad del líquido para el sistema de abastecimiento de Santa Marta.
El proyecto también contempla una línea de conducción de 10,5 kilómetros, que permitirá transportar el agua desde la planta hacia el sistema de distribución.
A esto se sumarán 50 kilómetros de nuevas redes de acueducto, infraestructura que busca mejorar la cobertura y las condiciones de prestación del servicio en diferentes sectores de la ciudad.
El nororiente está entre las zonas beneficiadas
De acuerdo con la administración distrital, las obras tendrán especial incidencia en los barrios del nororiente de Santa Marta, donde históricamente se han presentado dificultades relacionadas con la continuidad y el acceso al servicio de agua potable.
El fortalecimiento de las redes también busca mejorar la distribución del líquido y contribuir a reducir las pérdidas que se presentan durante los procesos de conducción y suministro.
La expectativa del Distrito es que la nueva infraestructura permita avanzar hacia mejores condiciones de continuidad para los hogares samarios.
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El proyecto ya fue adjudicado
Otro de los pasos importantes para la ejecución de El Curval fue la adjudicación de la obra al Consorcio Planta Curval, encargado de desarrollar el proyecto.
A este proceso se suma la entrega del predio donde será construida la infraestructura por parte de la Agencia Nacional de Tierras, ANT.
Con estos avances, la administración distrital sostiene que el proyecto entra en una etapa clave para consolidar una infraestructura considerada estratégica frente al déficit histórico de agua potable que presenta Santa Marta.
Una obra que busca reducir las pérdidas
Las nuevas redes y la línea de conducción están planteadas para fortalecer integralmente el sistema de acueducto, mejorar la distribución y contribuir a disminuir las pérdidas del recurso durante su recorrido hasta los usuarios.
Esto permitiría que el impacto de la obra no se concentre exclusivamente en los sectores donde serán instaladas las nuevas redes, sino que el fortalecimiento del sistema pueda beneficiar progresivamente a otras zonas de Santa Marta.
El reto será convertir la obra en agua para los hogares
Para miles de familias samarias, las dificultades en el suministro han significado durante años recurrir a diferentes alternativas para garantizar el abastecimiento en sus viviendas.
Por ello, El Curval representa una expectativa importante para la ciudad. Los 800 litros por segundo de capacidad, los 10,5 kilómetros de conducción y los 50 kilómetros de nuevas redes constituyen los principales componentes de una obra que busca fortalecer la infraestructura existente.
El desafío estará ahora en avanzar con la ejecución del proyecto y garantizar que la infraestructura pueda traducirse en un servicio con mejores condiciones para las comunidades.


