Las investigaciones apuntan a disidencias de las Farc y revelan conexiones internacionales en la planeación del ataque.
A un año del atentado que acabó con la vida del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay en Bogotá, la investigación entra en una fase decisiva que apunta directamente a los autores intelectuales del crimen.
La fiscal general Luz Adriana Camargo confirmó que ya están listas nuevas órdenes de captura contra quienes habrían financiado y ordenado el ataque, lo que marca un avance clave tras meses enfocados en los ejecutores materiales.
Según las autoridades, el caso habría escalado hasta estructuras de las disidencias de las Farc, específicamente la llamada ‘Segunda Marquetalia’, liderada por Iván Márquez. La hipótesis principal señala que desde esta cúpula se habría dado la orden para ejecutar el atentado.
Uno de los puntos de quiebre en la investigación surgió tras la decisión de algunos de los capturados de colaborar con la justicia. Estos testimonios habrían permitido reconstruir la ruta del dinero y ubicar a figuras clave como el presunto “pagador” del crimen.
El expediente también destapó conexiones internacionales. Una pista clave apareció en Quito, tras un operativo contra la estructura criminal liderada por Adolfo Macías Villamar, donde se encontró información que coincide con testimonios entregados en Colombia.
De acuerdo con las investigaciones, el crimen no habría sido un hecho aislado, sino una operación articulada con redes criminales que facilitaron la logística, el financiamiento y la posible fuga de los responsables.
Mientras la Fiscalía prepara el anuncio oficial de las nuevas capturas, las autoridades mantienen la búsqueda de otros implicados, en un caso que sigue revelando piezas clave y que continúa sacudiendo el panorama político del país.


