“A mí primero me tienen que matar que venir a maltratar a mi familia”. Con esa contundente frase, el expresidente Álvaro Uribe reaccionó a la protesta realizada frente a su residencia en Rionegro, Antioquia, donde un grupo de manifestantes pintó un mural en memoria de las víctimas de los llamados “falsos positivos”.
El pronunciamiento de Álvaro Uribe Vélez se produjo luego de que suspendiera una agenda política que adelantaba en Medellín para regresar a su vivienda, tras ser informado sobre la presencia de decenas de personas cerca de su casa.
Según explicó el exmandatario, al llegar encontró a varios manifestantes acompañando la realización de un mural y aseguró que la situación representaba una provocación en contra de él y de su familia.
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“¿Sabe cómo me quitan a mí la energía para luchar por un país seguro? El día que me maten. A mí primero me tienen que matar que venir a maltratar a mi familia”, expresó Uribe en medio de la tensión registrada en el lugar.
La protesta fue liderada por Hernán Muriel, congresista electo del Pacto Histórico, quien defendió la actividad asegurando que se trataba de un acto de memoria por las víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Colombia.
El expresidente, sin embargo, responsabilizó directamente a sectores cercanos al petrismo y lanzó fuertes críticas contra Iván Cepeda, a quien señaló de promover este tipo de actos.
“Esto todo es estimulado por grupos terroristas y su vocero, Iván Cepeda”, afirmó Uribe ante simpatizantes y medios de comunicación.
En videos que circularon en redes sociales también se observó al exmandatario ayudando a borrar parte del mural mientras pedía calma a los seguidores del Centro Democrático.
La situación generó enfrentamientos verbales entre simpatizantes y opositores, además de una fuerte polémica política en medio de la campaña presidencial y a pocos días de las elecciones en Colombia.
Por su parte, Jerónimo Uribe Moreno rechazó lo ocurrido y aseguró que la protesta representó una agresión contra su familia y la residencia del exjefe de Estado.


