Hasta el canoa deben movilizarse los distribuidores para entregar los alimentos.
El Programa de Alimentación Escolar (PAE) continúa beneficiando a los estudiantes de los municipios magdalenenses afectados por las lluvias; como es el caso de El Banco, donde la alcaldía municipal declaró calamidad pública por la emergencia que se registra.
El aumento de los niveles del río Magdalena originó que las calles se llenaran de agua, por lo que a los distribuidores de los alimentos les ha tocado movilizarse en canoa para cumplir con las entregas.
Por la situación que se vive, las porciones que reparten son industrializadas, es decir, para preparar en casa, debido a que algunos colegios han sido escogidos como albergues temporales para damnificados.
“Solicitamos que nos cambiaran el modelo de alimentación de preparado en sitio por industrializada, debido a que el agua no es apta para el consumo humano, pero, además, las instalaciones del plantel, en la sede de El Salto, fueron tomadas como albergue”, afirmó Patricio Haldane Acevedo, rector de la IED Lorencita Villegas de Santos.
En medio de las dificultades, los niños están contando diario con su porción de alimento.
“Contra viento y marea, el PAE del Magdalena sigue moviéndose para llegar a cada uno de los niños escolarizados en el sur del territorio”, precisó la administración departamental.
Cabe destacar que, en días pasados la Gobernación del Magdalena en un comunicado informó que definió con el operador UT PAE Magdalena 2022, el transporte vía fluvial de los alimentos para garantizar la entrega del programa.
