Los operadores turísticos reportaron una llegada de visitantes inferior a la esperada, mientras las cifras de movilidad registraron caídas frente al mismo festivo de 2025. Las condiciones de algunas playas también generaron cuestionamientos.
El puente festivo de Todos los Santos dejó un balance por debajo de las expectativas para buena parte del sector turístico de Santa Marta. Representantes de esta actividad señalaron que la afluencia de visitantes fue baja y que el movimiento comercial no alcanzó los niveles que suelen esperarse durante estas fechas.
Según el balance del sector, buena parte de quienes llegaron a la ciudad correspondieron al llamado turismo de vecindad, integrado por personas procedentes de municipios cercanos que visitan las playas y atractivos durante periodos cortos. Esta dinámica habría reducido los beneficios para hoteles, restaurantes, operadores turísticos y otros negocios que dependen de viajeros provenientes de distintas regiones del país.
Las cifras de movilidad también reflejaron la caída
El comportamiento de las carreteras del Magdalena coincidió con la percepción de los operadores. De acuerdo con los datos suministrados por la Seccional de Policía de Tránsito y Transporte y la Oficina de Tránsito y Transporte Departamental, entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre de 2026 ingresaron al departamento 55.601 vehículos y salieron 54.239.
En el mismo puente festivo de 2025 se habían contabilizado 59.660 vehículos ingresados y 59.064 salidos. La comparación representa una disminución del 6,8 % en el ingreso y del 8,2 % en la salida de automotores. Durante estas jornadas, la Gobernación dispuso agentes de tránsito en Ciénaga, Fundación y Aracataca, además de controles en corredores estratégicos como la Y de Ciénaga, la vía de los Contenedores y los accesos hacia Bosconia y El Banco.
Las condiciones de las playas también quedaron bajo cuestionamiento
El balance turístico no se limitó a la cantidad de visitantes. Algunos de los aspectos señalados por el sector tienen que ver con la presencia de troncos y restos de árboles en diferentes puntos del litoral, luego de las lluvias recientes, elementos que afectan las condiciones de los balnearios y pueden representar riesgos para quienes ingresan al mar.
A estas preocupaciones se suman los cuestionamientos por la ocupación de las zonas de baño con ventas informales y la disponibilidad del servicio de salvavidas. Según los reclamos expuestos, la presencia de estos rescatistas no sería permanente durante toda la semana y estaría concentrada principalmente en los domingos, una situación que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la vigilancia y organización de las playas.



