El cancerbero, campeón mundial con Francia en Rusia-2018, dejó el campo en camilla y trasladado al hospital con oxígeno y morfina.
La goleada del Tottenham 3-0 a manos del Brighton por la octava fecha de la Liga Premier Inglesa pasó a segunda plano tras la grave lesión que sufrió el arquero francés Hugo Lloris, recién iniciado el compromiso y que valió para el primer gol del partido.
Lloris, capitán del equipo francés campeón del mundo en Rusia-2018, quedó privado en el césped tras conceder el primer gol contra el Brighton.

Apenas al minuto 2, al intentar controlar un balón elevado, Lloris cayó al césped y el codo de su brazo izquierdo se dislocó por completo. El servició médico del club entró rápidamente y aunque lo atendieron, el jugador no podía contenerse.
Lloris necesitó ser auxiliado con oxígeno dentro del terreno de juego y luego fue trasladado de urgencias.
Según se ha conocido por los medios ingleses, al guardameta francés le suministraron morfina para contener el dolor, pues en el túnel gritaba con agonía por el intenso dolor que sentía.

