El Secretario de Educación de Santa Marta advierte el grave peligro al que están expuestos los estudiantes ante el confinamiento obligatorio. Métodos, acompañamiento y valoración cualitativa, alternativas para el manejo de clases.
El coronavirus ha representado para la sociedad, además de una emergencia sanitaria, una obligación de cambiar las formas de hacer las cosas e incluso los métodos de enseñanza. Los estudiantes en la casa representan una alta vulnerabilidad al cansancio, fatiga y deserción escolar.
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Antonio Peralta, secretario de Educación del Distrito, precisa que el abandono estudiantil debe ser combatido con el acompañamiento de docentes y padres de familias. El funcionario insiste en que las cases virtuales no consiste en trasladar la escuela hasta la residencia, sino implementar nuevas estrategias pedagógicas.
En contextos normales la fundación United Way Colombia analiza la deserción escolar, y dice que de cada 100 niños que ingresan al colegio, solo 44 se gradúan. Un panorama nada alentador para la población estudiantil de la ciudad, donde no solo deben luchar con los motivos ordinarios para retirarse sino que además la falta de conectividad agrava la situación. Según Peralta, solo el 31% de alumnos cuentan con acceso a internet.
El jefe de la cartera precisa que se debe cambiar el chip de la valoración cuantitativa por evaluaciones cualitativas. “Cuando el maestro está conectado con el niño, y observa que este asimila sus orientaciones, demuestra su condición de pedagogo. Hemos dicho que no vamos a tener en cuenta calificaciones. El proceso evaluativo irá al final”, agregó Peralta.
Por otro lado el Secretario invita al cuerpo de docentes a no recargar de trabajo a los estudiantes, pues, la presente modalidad no es réplica de lo que hacían hasta hace unos meses en las aulas de clase.
“El objetivo de hoy es mantenerlo con la motivación necesaria para que sientan que no están alejados del proceso educativo. El alumno no se puede sentir forzado por un horario, porque no es conveniente, ni preocuparlo porque va a perder el año, o que tiene una calificación mala”, concluyó Antonio Peralta.
Según el análisis hecho por la Secretaría de Educación el interés de las instituciones no debe ser en convertir las casas en salones de clases, sino acomodarse a las necesidades propias de las familias.
En el país a causa del coronavirus por lo menos 11 millones de jóvenes están en clases virtuales y de acuerdo con el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE), de la Pontificia Universidad Javeriana, el 96 % de los municipios del país no cuentan con herramientas para poder implementar lecciones virtuales.
