El senador y precandidato presidencial plantea recortes a su propio salario, al de ministros y altos cargos para combatir la corrupción y destinar recursos al gasto social.
El senador y precandidato presidencial Iván Cepeda anunció en Cali que, de llegar a la Presidencia, impulsará un “plan de austeridad” que incluye la reducción de salarios y eliminación de beneficios y lujos de altos funcionarios del Estado, incluido él mismo.
La propuesta busca combatir la macrocorrupción, recuperar la confianza en las instituciones y reorientar recursos hacia la reducción de la pobreza y la desigualdad.
“Gobernar no es un privilegio, es un mandato del pueblo. La Austeridad Republicana no recorta derechos; recorta lujos y privilegios injustificados”, afirmó Cepeda durante un evento público.
El plan contempla también una revisión exhaustiva del gasto en publicidad, representación y funcionamiento de la administración pública, con el objetivo de suprimir erogaciones innecesarias y dirigir cada peso ahorrado al gasto social.
Cepeda anunció que la iniciativa se tramitará ante el Congreso con mensaje de urgencia y extendió la invitación a la Rama Judicial, gobiernos locales y demás entidades para someterse a los mismos criterios de austeridad y recorte salarial.
“Publicaremos un informe nacional que mostrará qué entidades adoptan las restricciones y cuáles mantienen privilegios, para que la ciudadanía conozca quién cumple y quién se resiste”, dijo.
Otro punto del plan incluye modificaciones en los viajes oficiales, que deberán justificarse como indispensables, realizarse bajo criterios estrictos de economía y asumir cualquier gasto adicional no contemplado por los propios funcionarios.
Con estas medidas, Cepeda busca proyectar un gobierno centrado en la eficiencia administrativa y en priorizar recursos hacia la población más vulnerable.


