El precio del kilovatio hora aumentó 5,5 % en Atlántico, Magdalena y La Guajira, una decisión que desató críticas de organizaciones de usuarios que esperaban una rebaja y no un nuevo incremento.
Cuando miles de familias de la Costa Caribe aún intentan ajustarse al alto costo de los servicios públicos, una nueva decisión volvió a encender las alarmas. Más de cinco millones de usuarios de Atlántico, Magdalena y La Guajira tendrán que preparar un mayor presupuesto para pagar la energía luego de que Air-e Intervenida aplicara un nuevo incremento en la tarifa del servicio.
La medida, que ya comenzó a reflejarse en la facturación de junio, elevó el valor del kilovatio hora de $796 a $840,15, representando un aumento de $44 por cada kilovatio consumido y un alza del 5,5 %.
La factura vuelve a subir
La noticia cayó como un balde de agua fría entre usuarios y organizaciones ciudadanas que venían esperando una reducción en las tarifas tras varios meses de relativa estabilidad.
De acuerdo con la explicación entregada por la empresa, el ajuste está relacionado con incrementos en los costos de generación, transporte y pérdidas de energía reconocidas dentro de la fórmula tarifaria.
Sin embargo, desde distintos sectores cuestionan la decisión al considerar que existían condiciones para mantener los precios o incluso reducirlos.
“Esperábamos una rebaja, no otro aumento”
Una de las voces más críticas fue la de la Liga Nacional de Usuarios de Servicios Públicos, que manifestó su sorpresa frente a la medida.
Según la organización, el Gobierno Nacional había anunciado mecanismos para garantizar la compra de energía mediante contratos de largo plazo, situación que, en teoría, debía ofrecer estabilidad tarifaria durante este año.
Por esa razón, aseguran que el nuevo incremento genera incertidumbre y preocupación entre los consumidores de la región.
El Caribe sigue pagando una de las energías más costosas
El aumento reabre además un viejo debate que durante años ha generado inconformidad en la Costa Caribe: el costo diferencial que asumen los usuarios frente a otras regiones del país.
Las organizaciones de usuarios insisten en la eliminación de la sobretasa del 20 % aplicada al componente de comercialización, un cobro que actualmente solo pagan los habitantes de esta zona del país.
De acuerdo con sus estimaciones, eliminar ese recargo podría representar una reducción cercana a $50 por kilovatio hora en las facturas de los hogares.
Preocupación por lo que viene
La situación genera aún más inquietud debido a los pronósticos climáticos asociados al fenómeno de El Niño, que históricamente ha ejercido presión sobre los costos de generación eléctrica.


