Indignación y violencia se desataron luego de un hurto en vía pública; las víctimas arremetieron contra la portería del edificio y señalaron al guarda de seguridad de no intervenir.
Un hecho insólito y violento se registró en la madrugada en Bucaramanga, exactamente en la carrera 19 con calle 29, en inmediaciones de la panadería El Búnker, donde un caso de inseguridad urbana terminó desatando caos dentro de una edificación residencial.
De acuerdo con versiones preliminares, dos hombres habrían sido víctimas de atraco por delincuentes que se movilizaban en motocicleta, quienes los interceptaron en plena vía y los despojaron de sus pertenencias.
Sin embargo, lo que más ha causado controversia no fue el robo en sí, sino la reacción posterior de los afectados. Presuntamente, al no recibir apoyo del vigilante del edificio cercano, los hombres ingresaron al lugar y protagonizaron un acto de violencia desmedida, causando daños en la infraestructura.
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Testigos aseguran que los sujetos rompieron vidrios, dañaron la puerta principal y afectaron varios elementos de la portería. Además, habrían intentado agredir al guarda de seguridad, acusándolo de estar “prestado” para facilitar el robo.
No obstante, expertos recuerdan que los vigilantes privados tienen protocolos estrictos que les prohíben salir a la vía pública para enfrentar delincuentes o intervenir en hechos externos, ya que su función se limita a la protección interna del inmueble.
Incluso, se conoció que en ese momento el trabajador se encontraba realizando una ronda de vigilancia dentro del edificio, y no en la portería.
Otro aspecto que rodea el caso es que los implicados, al parecer, no residían en el edificio. Según información preliminar, estarían visitando a una persona en uno de los apartamentos y se encontraban en presunto estado de embriaguez, lo que habría influido en su comportamiento.


