El responsable del hurto pintó la fruta de color negro e intimidó a los trabajadores haciéndoles creer que era una granada. Ocurrió en Beerseba, Israel.
El diario Times of Israel informó que el delincuente en el primer banco al que ingresó, le pasó una nota a una de las cajeras exigiéndole que le hiciera entrega del dinero, pero la empleada en el momento dudó y el ladrón amenazó con explotar la supuesta granada. Ante esto, la mujer le entregó 16.000 nuevos séquel (14,5 millones de pesos).
El mismo medio de comunicación resaltó que cinco días después de cometer el hurto, el criminal repitió esa táctica en otra sucursal de la misma entidad. En esa oportunidad, se llevó 12.000 nuevos séquel (cerca de 11 millones de pesos).
Más adelante, el mismo periódico dijo que al momento de que las autoridades israelíes revisaran las cámaras de seguridad se dieron cuenta que el delincuente se cuidó de revelar su identidad, ya que usó sombreros, gafas de sol y hasta un parche en el ojo para ocultar su rostro.
A pesar de lo ocurrido, la policía identificó y capturó al responsable. Esto lo logró siguiendo varias pistas y rastreando los celulares que se usaron antes y después de ambos robos. Los oficiales descubrieron que el criminal ya había estado 3 años en la cárcel por robo.
