El candidato presidencial aseguró que no permitirá la permanencia de extranjeros en condición irregular y afirmó que su prioridad será proteger los intereses de los colombianos. Sus declaraciones reabrieron el debate sobre las políticas migratorias de cara a la segunda vuelta presidencial.
La campaña presidencial volvió a encender la discusión sobre la migración en Colombia luego de que el candidato Abelardo de la Espriella reafirmara su postura de mano dura frente al ingreso y permanencia de extranjeros que se encuentren en el país sin cumplir los requisitos legales.
Durante una reciente entrevista, el aspirante presidencial manifestó que, de llegar a la Casa de Nariño, no permitirá que personas en condición migratoria irregular permanezcan en territorio colombiano, argumentando que su gobierno priorizará la protección de los intereses nacionales.
“Colombia es primero para los colombianos, segundo para los colombianos y tercero para los colombianos”, afirmó De la Espriella al exponer su visión sobre la política migratoria que impulsaría en caso de ser elegido presidente.
No obstante, el candidato aclaró que quienes ingresen legalmente al país, trabajen, respeten las normas, paguen impuestos y contribuyan al desarrollo económico y social de Colombia tendrán garantías y respaldo por parte del Estado.
Las declaraciones han generado diversas reacciones en sectores políticos, sociales y ciudadanos, especialmente en un momento en que la migración continúa siendo uno de los temas más sensibles de la agenda nacional.
Para sus seguidores, la propuesta representa una estrategia para fortalecer el control fronterizo y garantizar mayor seguridad. Sus críticos, por el contrario, consideran que el debate debe abordarse desde una perspectiva más amplia que incluya derechos humanos e integración social.


