El desgaste por el salitre y las fallas en la base de la estatua del Pibe Valderrama generan preocupación entre guías turísticos y ciudadanos, quienes advierten sobre el riesgo de un posible accidente en uno de los sitios más visitados de Santa Marta.
La icónica estatua del Pibe Valderrama, uno de los monumentos más representativos de Santa Marta y símbolo turístico de la ciudad, enfrenta un avanzado estado de deterioro que ha encendido las alarmas entre habitantes, guías turísticos y visitantes.
La estructura, elaborada en bronce e inaugurada en el año 2002, presenta afectaciones visibles en sus piernas, zapatos y en la base principal que sostiene la gigantesca figura, situación que podría provocar un eventual colapso.
Según se conoció, el desgaste ocasionado por el paso del tiempo y la constante exposición al salitre ha deteriorado considerablemente parte de la estructura metálica. Las zonas más comprometidas serían las piernas del monumento y el pedestal central, elementos fundamentales para mantener la estabilidad de la escultura.
La preocupación aumenta debido a que diariamente cientos de turistas nacionales y extranjeros llegan hasta este emblemático lugar para tomarse fotografías junto al monumento del histórico futbolista samario.
Habitantes y trabajadores del sector temen que, de no realizarse una pronta intervención, pueda registrarse un accidente que afecte a visitantes y transeúntes.
Darío Mosquera, presidente de la Federación de Guías Turísticos del Magdalena, aseguró que desde hace varios años se vienen observando cambios en la estructura de la obra. El líder turístico indicó que el deterioro físico es cada vez más evidente y requiere atención urgente por parte de las autoridades distritales.
Una obra monumental convertida en símbolo turístico
La monumental escultura fue creada por el maestro escultor Amílkar Ariza y mide aproximadamente 6,5 metros de altura, alcanzando cerca de 9 metros junto al pedestal.
La obra fue fabricada completamente en bronce, pesa más de ocho toneladas y su construcción tardó cerca de diez meses, con una inversión aproximada de 250 millones de pesos de la época.
La estatua fue inaugurada en 2002 frente al antiguo estadio Eduardo Santos y desde entonces se convirtió en uno de los puntos turísticos más fotografiados de la capital del Magdalena, consolidándose como símbolo de identidad cultural y deportiva de los samarios.
De acuerdo con la información conocida, el caso ya fue puesto en conocimiento de la Alcaldía Distrital de Santa Marta, con el propósito de que se adelanten trabajos de inspección, mantenimiento y restauración antes de que la estructura pueda representar un peligro para la ciudadanía.


