Encontrar un arriendo económico en Santa Marta se ha convertido en una verdadera lucha para cientos de familias, estudiantes y trabajadores que aseguran que vivir en la ciudad cada vez cuesta más.
En sectores donde hace apenas unos años se conseguían habitaciones o apartamentos a precios accesibles, hoy los valores se alzan, especialmente en zonas cercanas a universidades, centros comerciales y áreas turísticas.
Un recorrido por plataformas digitales, testimonios con universitarios y arrendadores, determinan un alza grandísima en los mismos, apartamentos de una sola habitación entre 600 mil y de 2 a 3 habitaciones con un valor hasta de 1 millón 500 mil pesos.
A esta situación se suma que para 2026 el aumento autorizado en los arriendos de vivienda urbana en Colombia quedó fijado en un máximo del 5,1 %, cifra correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2025 reportado por el DANE.

Aunque el ajuste es legal, muchos ciudadanos aseguran que el incremento sigue golpeando fuertemente su economía.

Esta situación ha comenzado a golpear con más fuerza a estudiantes foráneos y trabajadores independientes, quienes aseguran que gran parte de sus ingresos terminan destinados únicamente al pago de vivienda.
“Para una persona con el salario mínimo si es complicado, mira yo estudio y pago 900 mil por una sola habitación, me cubriría casi la mitad sin tener en cuenta la comida el transporte y lo demás” Emileth Estudiante universitaria.
Otro de los factores que, según propietarios y ciudadanos, también habría influido en el aumento de los arriendos es el reciente incremento del salario mínimo, ya que muchos dueños de inmuebles ajustan los precios tomando como referencia la subida anual de costos y servicios.

“Si subieron, yo lo he notado porque cuando subió el salario mínimo, aquí en el edificio, creme que subieron y más porque es zona turística, yo tengo apartamento y al preguntar por el sector en cuanto estaban rondando para poder determinar en cuento colocar el mío, me lleve una sorpresa bastante grata” Liris contadora publica y arrendataria.
Mientras el costo de los arriendos sigue aumentando, muchas familias aseguran sentirse atrapadas entre la necesidad de encontrar una vivienda digna.
Para algunos ciudadanos, independizarse, estudiar o incluso permanecer en ciertos sectores de la ciudad se está convirtiendo en un completo reto.


