La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional por los “jóvenes mártires” que murieron durante una ofensiva militar de Estados Unidos que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. El anuncio se da en medio de discrepancias por el número de muertos y la magnitud del ataque, e implica homenajes a fallen militares venezolanos y aliados.
Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional por los “jóvenes mártires” que murieron durante una ofensiva que fuerzas estadounidenses realizaron sobre Caracas y zonas aledañas, en un episodio que también dejó detenido al expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Rodríguez hizo el anuncio en un acto transmitido por la televisión estatal, donde rindió homenaje a quienes dijo “ofrendaron su vida defendiendo a Venezuela y al presidente Nicolás Maduro”. La mandataria aseguró que las imágenes de los cuerpos “le perforaron el alma”, y vinculó las muertes a un supuesto esfuerzo por proteger al país y sus valores republicanos.
Balance de víctimas y cifras en disputa
Hasta ahora, el Gobierno venezolano ha confirmado la muerte de al menos 24 miembros del Ejército venezolano durante la operación, mientras que autoridades cubanas informaron la muerte de 32 militares y policías cubanos que estaban en territorio venezolano en apoyo a Maduro.
Algunas fuentes locales citadas por medios internacionales hablan incluso de alrededor 80 fallecidos, aunque esta cifra no ha sido oficialmente verificada.
El decreto de duelo incluye homenajes oficiales y ceremonias en honor a los militares caídos. Desde el mismo martes se realizaron actos conmemorativos que buscan destacar el sacrificio de quienes fueron identificados como “jóvenes mártires”.
Investigación de muertes y pronunciamientos
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció la designación de un equipo de funcionarios para investigar lo que estimó fueron “decenas” de muertes, tanto de civiles como de militares, derivadas del ataque. Aún no se entrega un balance definitivo de víctimas.
El episodio, que generó reacciones internacionales, se dio en el marco de una ofensiva militar que Washington describe en términos estratégicos y legales. Por su parte, Rodríguez rechazó cualquier pretensión de que un “agente externo” gobierne a Venezuela y defendió la soberanía nacional en medio de la situación, sin que se haya detallado un plan claro de reconstrucción o reconciliación política interna.


