La vía Medellín – Bogotá permanece cerrada, las autoridades estiman que la reapertura podría tardar entre tres y cuatro días mientras avanzan las labores de remoción.
De acuerdo con información entregada por el Instituto Nacional de Vías (Invías), sobre la carretera cayeron más de 60.000 metros cúbicos de material, lo que obligó a desplegar maquinaria pesada y una operación logística que incluye miles de viajes de volquetas para retirar los escombros del corredor vial.
El bloqueo se produjo en la madrugada del martes 24 de febrero de 2026, precisamente en el tramo Santuario y Caño Alegre, en Antioquia, en medio de las afectaciones que ha dejado el frente frío en la región y que ha provocado varios movimientos de tierra en la zona.
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Mientras se intenta recuperar la movilidad, equipos con retroexcavadoras y vehículos de carga trabajan para despejar la vía lo más pronto posible, ya que se trata de un corredor clave para el transporte y la conexión regional entre el interior del país.
Sin embargo, el caso volvió a encender las críticas de transportadores y comunidades, quienes cuestionan el manejo de los recursos de peajes y el mantenimiento del tramo, situación que incluso ha sido mencionada por el Ministerio de Transporte dentro del seguimiento a este importante eje vial.


