De acuerdo con el gremio, la falta de control y atención institucional ha derivado en constantes episodios de alteración del orden público, afectando la convivencia
Un fuerte pronunciamiento hicieron la Corporación Centro Histórico de Santa Marta y representantes del sector empresarial tras los recientes hechos de alteración del orden público registrados en el Centro Transitorio para Personas Privadas de la Libertad Norte, ubicado en el centro de Santa Marta.
La reacción se da luego del amotinamiento ocurrido en las últimas horas, que dejó como saldo una persona fallecida con antecedentes por homicidio, seis reclusos heridos y un uniformado lesionado tras ser impactado con un objeto contundente, situación que generó momentos de angustia entre residentes y comerciantes del sector.
A través de un comunicado, la directora de la corporación, Diana Giraldo Balaguera, expresó su preocupación por el impacto que estos hechos generan en la seguridad y la imagen de la ciudad, especialmente en una zona considerada de alto valor patrimonial y turístico.
“La situación ha derivado en un deterioro crítico de la seguridad, la tranquilidad y la valorización del sector, lo que exige acciones urgentes por parte de la administración y los entes de control”, señaló la dirigente.
Cuestionamientos por ubicación del centro
En el documento, la corporación recordó que desde el año 2020 se ha venido advirtiendo sobre los riesgos de mantener este tipo de instalaciones en pleno Centro Histórico, decisión que según indican se tomó en medio de la pandemia sin atender los llamados de la comunidad.
De acuerdo con el gremio, la falta de control y atención institucional ha derivado en constantes episodios de alteración del orden público, afectando la convivencia y generando incertidumbre entre quienes habitan y desarrollan actividades económicas en la zona.
Asimismo, señalaron que la presencia del centro transitorio en un área declarada bien de interés cultural de la Nación estaría impactando negativamente el desarrollo del sector, provocando el desplazamiento de residentes tradicionales y el deterioro del patrimonio arquitectónico.
Impacto en la economía y el turismo
Los empresarios también advirtieron sobre las afectaciones económicas que deja esta situación, indicando que varios negocios han tenido que cerrar o reducir sus operaciones ante la percepción de inseguridad.
Además, alertaron que los constantes disturbios ponen en riesgo tanto a los habitantes como a los turistas que diariamente recorren el Centro Histórico, lo que podría afectar la dinámica turística de la ciudad.


