Lo que debía ser la previa de una boda de ensueño terminó en una escena desgarradora. James Winkles, de 30 años, perdió la vida tras ingresar al mar pese a las advertencias sugeridas.
James Winkles, un turista inglés de 30 años, llegó a Cartagena con la ilusión de casarse y comenzar una nueva etapa de su vida. Sin embargo, sus planes se vieron trancados de manera inesperada en la playa de El Laguito.
El hombre decidió ingresar al mar a pesar de que las olas estaban fuertes y el viento azotaba la costa. Minutos después, comenzó a tener dificultades para mantenerse a flote y, pese a sus esfuerzos, la corriente lo arrastró.
Cuando los socorristas lo sacaron del agua, ya no contaba con signos vitales. Su prometida presenció la tragedia y cayó desplomada en la arena frente a varios testigos que observaron la escena conmocionados.
Las autoridades confirmaron que la causa de la muerte fue inmersión. Personal de la Policía y organismos de socorro realizaron el levantamiento del cuerpo, que fue trasladado a Medicina Legal para los exámenes correspondientes.
Un viaje planeado para la felicidad se convirtió en un doloroso recordatorio de los riesgos del mar, incluso para quienes viajan con los sueños grandes por delante.


