La restricción a la libre circulación por motivo de la cuarenta obligatoria ha puesto en ‘jaque’ la economía de los taxistas de la ciudad de Santa Marta. Aquellos que anteriormente trabajaban haciendo carreras, hoy ya no lo pueden hacer, debido a las medidas adoptadas por el gobierno para combatir la pandemia.
Algunos de los perjudicados son el gremio de taxistas del Rodadero, quienes aseguran que actualmente la gran mayoría se encuentra sin empleo y no tienen con que comer, tampoco como pagar los arriendos donde residen y los servicios públicos.


A otros pocos les ha tocado salir a trabajar por el desespero de la difícil situación que enfrentan al no tener como sostener a sus familias, y se dedican hacer recorridos por las solitarias calles y avenidas, también se parquean durante varias horas en las estaciones de servicio para tratar de coger los escasos pasajeros que solicitan el servicio.
Entre los 120 taxistas afectados que hacen parte de este gremio, se encuentran conductores que tienen hasta 20 años de experiencia de estar ofreciendo el servicio público de taxi en la capital del Magdalena.
“Nosotros vivimos del día a día, no tenemos un salario fijo y se nos están acumulando muchas deudas. Hemos decidido quedarnos en casa, por temor a que se llegue a montar al vehículo una persona contagiada; solo unos pocos que se exponen al virus al salir a trabajar, exigimos a la Alcaldía distrital que nos haga llegar las ayudas humanitarias a los hogares”, dijo Albes Bermúdez, uno de los taxistas.
