El uso de esas mascarillas por personas que no están enfermas no garantiza que estarán inmunes de afectaciones y, por el contrario, puede ser contraproducente.
El experto en salud pública Elmer Huerta —entrevistado por CNN en Español— señaló que el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de Atlanta (CDC por su nombre en inglés) asegura que no hay evidencia de que los tapabocas sirvan para prevenir contagiarse de virus.
Es todo lo contrario, son las personas enfermas las que deberían utilizar esa mascara de protección para evitar contagiar a los demás.
En ese sentido, la vicepresidente del Colegio de Médicos de Madrid, Belén Padilla, dijo en EFE que los tapabocas están diseñados para evitar la diseminación de microorganismos presentes en la boca, nariz o garganta, y cuando los médicos los usan en cirugías no es para protegerse de alguna bacteria, sino para evitar contaminar al paciente.
De hecho, utilizar un tapabocas sin estar enfermo, dijo Huerta en CNN en Español, puede ser contraproducente porque “da una sensación de falsa seguridad”, y es probable que las personas que sí los necesiten ya no pueda conseguir uno porque la gente sana los acapara todos.
