El joven se fue ilusionado de servirle a su país.
Un calvario vive una familia del barrio 17 de diciembre en Santa Marta, desde el momento en que uno de sus integrantes, el joven Carlos Manuel Villalba Pérez de 19 años de edad, partió a prestar su servicio militar.
El joven se fue ilusionado a las filas del Ejército Nacional, ubicado en Malambo, Atlántico, el pasado 4 de febrero, pero 10 días después regresó a su vivienda con maltrato físico, ropa en mal estado y desorientado.
Según su padre, Villalba Pérez presentaba varios golpes en distintas partes del cuerpo, por lo que fue llevado hasta el centro de salud de Bastidas y posteriormente internado en un centro psiquiátrico de la ciudad, debido a que no era coherente con lo que expresaba.
“Yo quiero saber qué le sucedió a mi hijo, el ingresó bien al batallón, tanto física como psicológicamente. Carlos llegó a la casa en mal estado de salud, deprimido, desorientado; Carlos no consume ningún tipo de sustancias alucinógenas”, expresó aturdido su padre Carlos Alberto Villalba.
El padre del joven trató de comunicarse con el Ejército Nacional para que le dieran una explicación sobre lo sucedido, pero los oficiales no se pronuncian al respecto.
Por lo anterior, procederá a realizar las diligencias judiciales necesarias para instaurar la denuncia de este caso, con el fin de que se aclare por qué su hijo llego en ese estado de salud.
