El auxiliar de Policía Talel Daza murió tras recibir un disparo accidental en el abdomen. Su compañero, quien manipulaba el arma, fue condenado por homicidio culposo.
El pasado 27 de enero, una tragedia sacudió a la Policía Metropolitana de Santa Marta. Talel Daza, un joven auxiliar de 19 años, perdió la vida tras ser impactado por un disparo accidental mientras compartía con sus compañeros en las Casas Fiscales.
El incidente ocurrió cuando uno de sus compañeros manipulaba su arma de dotación, presuntamente al realizar labores de limpieza.
De forma inesperada, el arma se accionó y la bala impactó a Daza en el estómago. Pese a que fue trasladado en motocicleta hasta la clínica Mar Caribe, los esfuerzos médicos fueron en vano y el joven falleció horas después debido a un paro cardiorrespiratorio.
Tras varios meses de investigación, la Justicia Penal Militar determinó la responsabilidad del uniformado que disparó y lo condenó a siete años de prisión por homicidio culposo.
Aunque su identidad no fue revelada, se conoció que aceptó los cargos, lo que facilitó el proceso judicial.
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