El hombre, identificado como Alberto José, fue atacado a tiros justo cuando iniciaba su jornada laboral en horas de la mañana.
Un nuevo hecho de violencia sacudió la mañana de este jueves en Santa Marta. Un vendedor de fritos y jugos, conocido en el sector como “Pichi”, fue asesinado a bala cuando apenas comenzaba su jornada laboral en inmediaciones de la Clínica El Prado, sobre la concurrida avenida de La Quinta.
Según versiones preliminares, el hombre se encontraba organizando su puesto de comidas cuando fue sorprendido por sujetos armados que, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones. El ataque fue tan rápido que la víctima quedó sin vida a un costado de su propio negocio, ante la mirada atónita de quienes transitaban por la zona.
Aunque las autoridades aún no entregan conclusiones oficiales, una de las líneas que comienza a tomar fuerza apunta a un posible caso de extorsión.
Alberto José podría haber sido víctima de presiones económicas por parte de estructuras ilegales que operan en la zona. Sin embargo, esta versión sigue en verificación y hace parte del conjunto de hipótesis que analizan los investigadores para esclarecer los móviles del crimen.
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Minutos después del crimen, familiares del comerciante llegaron al lugar, protagonizando desgarradoras escenas. Una joven, quien sería su hija, arribó en motocicleta y de inmediato corrió a abrazar el cuerpo de su padre, en un intento desesperado por asimilar lo ocurrido. La escena conmovió profundamente a los presentes.
La víctima fue identificada como Alberto José, conocido cariñosamente como “Pichi”, residente en el barrio Los Faroles. De acuerdo con allegados, llevaba más de 15 años trabajando en ese sector, donde era ampliamente reconocido por su esfuerzo diario para sostener a su familia.
Las autoridades acordonaron el área y adelantan las investigaciones para esclarecer los móviles de este nuevo hecho de sangre que enluta a la ciudad. Entre tanto, la comunidad lamenta la pérdida de un hombre trabajador, cuya rutina diaria terminó de forma trágica en medio de la creciente ola de violencia.


