Durante el acto de entrega, el mandatario aseguró que su administración continuará ejecutando obras barriales enfocadas en las necesidades de las comunidades samarias.
El polvo, el barro y las aguas estancadas comenzaron a quedar atrás para decenas de familias del sector de La Paz, en Santa Marta, tras la entrega de cuatro nuevas calles pavimentadas ejecutadas por la Alcaldía Distrital a través del programa Transformando mi Barrio.
Las obras fueron entregadas por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, quien destacó que los trabajos hacen parte de la estrategia de recuperación vial y mejoramiento urbano que adelanta la administración distrital en distintos sectores de la ciudad.
La intervención contempló la construcción de 345 metros lineales de pavimento rígido en cuatro tramos estratégicos del barrio, mejorando la movilidad de residentes, peatones y vehículos, además de facilitar el acceso al puesto de salud de la zona.
“Santa Marta dejó de ser la tierra del olvido para convertirse en la tierra de las transformaciones”, expresó el alcalde ante líderes y habitantes del sector.
Inversiones en agua y alcantarillado
El alcalde también aprovechó el encuentro para resaltar otros proyectos considerados claves para la ciudad, entre ellos la planta El Curval, la modernización de la EBAR Norte y la construcción de los colectores Bellavista y Pescaíto, iniciativas orientadas a enfrentar problemas históricos de agua potable y alcantarillado.
Según indicó, las inversiones actuales buscan reemplazar soluciones temporales por obras de infraestructura de largo plazo que beneficien a toda la ciudad.
Por su parte, el gerente de la EDUS, Jorge Sarmiento, afirmó que las intervenciones forman parte de un plan integral de recuperación de la malla vial y aseguró que la meta es continuar entregando obras terminadas y funcionales para las comunidades.
“Era un sueño ver estas calles pavimentadas”
La entrega generó emoción entre los habitantes de La Paz. La líder comunitaria Bety Sofía Mercado recordó las dificultades que durante años enfrentaron las familias por el mal estado de las vías.
“Crecimos caminando entre polvo y aguas residuales. Ver hoy estas calles pavimentadas era un sueño para nosotros”, manifestó.


