La ciudad espera cerca de 100.000 visitantes y activa un despliegue de seguridad sin precedentes en playas, Centro Histórico y vías principales.
Con la mirada puesta en una de las temporadas más movidas del año, Santa Marta encendió motores en materia de seguridad. Desde el Parque Bolívar, el alcalde Carlos Pinedo Cuello dio inicio a un plan que busca evitar sobresaltos en medio del aumento masivo de turistas que llegarán a la ciudad durante la Semana Santa.
El mensaje fue claro: no solo se trata de recibir visitantes, sino de garantizar que su experiencia sea segura de principio a fin. Para lograrlo, más de 1.600 personas, entre Policía, Ejército, Armada y organismos de socorro, estarán desplegadas en puntos estratégicos donde históricamente se concentra la mayor afluencia.
Playas, corredores viales y el Centro Histórico estarán bajo vigilancia constante, en una apuesta que combina patrullajes, controles y presencia institucional reforzada. La estrategia también incluye monitoreo en zonas marítimas y coordinación con autoridades migratorias para el control del ingreso de visitantes internacionales.
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La ciudad se prepara para recibir alrededor de 100.000 turistas, una cifra que no solo representa un reto logístico, sino también una oportunidad económica clave para comerciantes, hoteleros y trabajadores informales que dependen de esta temporada.
Desde la Secretaría de Seguridad se destacó que el plan no es improvisado. Se trata de una articulación previa entre distintas fuerzas que permitirá reaccionar ante cualquier eventualidad, con acciones que van desde campañas de prevención hasta operativos contra delitos como la extorsión, apoyados por unidades especializadas.
Pero el despliegue no se limita al área urbana. La zona rural también entra en el radar de las autoridades, especialmente destinos como el Parque Nacional Natural Tayrona, donde se reforzó la presencia policial con unidades de Carabineros para custodiar el ingreso y permanencia de visitantes.


