La Alta Consejería para la Paz destacó que el albergue humanitario ofrece alojamiento, alimentación, atención psicológica, asesoría jurídica y otros servicios para garantizar una atención digna a las personas desplazadas.
La Alta Consejería para la Paz de Santa Marta informó que, entre 2024 y lo corrido de 2026, el Distrito ha brindado atención humanitaria inmediata a 455 víctimas del conflicto armado que han llegado desplazadas a la ciudad desde diferentes regiones del país.
La información fue entregada durante una visita de inspección al albergue humanitario, donde se verificaron las condiciones en las que son atendidas las familias afectadas por el desplazamiento forzado.
En este espacio, las víctimas reciben alojamiento temporal, alimentación, acompañamiento psicológico, orientación jurídica y apoyo mientras avanzan en las rutas de atención y reparación establecidas por el Estado.
Por razones de seguridad, la ubicación del albergue no fue revelada. Sin embargo, la alta consejera para la Paz, Jennifer del Toro, aseguró que las instalaciones se encuentran en un sector seguro de la ciudad y cuentan con habitaciones bien iluminadas, áreas comunes confortables y un ambiente adecuado para brindar una estancia digna a las personas que requieren este servicio.
Según la Alta Consejería, las personas beneficiadas provienen principalmente de los departamentos de Norte de Santander, Antioquia, Cesar, La Guajira, Arauca, Guaviare y Valle del Cauca, además de distintos municipios del Magdalena, situación que consolida a Santa Marta como uno de los principales territorios receptores de población víctima del desplazamiento forzado.
La funcionaria señaló que uno de los principales desafíos de la entidad es garantizar que la ayuda humanitaria se entregue de manera oportuna y con estándares de calidad, evitando que las familias desplazadas enfrenten situaciones de calle o nuevas vulneraciones de sus derechos.
Asimismo, la administración distrital, liderada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, reiteró su compromiso de fortalecer la atención integral a esta población y destacó la labor del equipo que opera el albergue humanitario, resaltando que el propósito es garantizar una atención digna, proteger los derechos de las víctimas y ofrecer un servicio con enfoque humano.


