La Policía Metropolitana de Santa Marta aclaró que no hubo rapto de los 40 pescadores y que el hecho corresponde a un hurto ocurrido en aguas bajo jurisdicción marítima.
El caso que generó preocupación en comunidades de Ciénaga y Puebloviejo tomó un nuevo rumbo tras el pronunciamiento de la Policía Metropolitana de Santa Marta, que descartó que los pescadores hayan sido secuestrados en altamar.
Inicialmente, familiares de los cerca de 40 pescadores reportaron una llamada en la que se hablaba de maltratos y una posible retención, lo que encendió la alarma en la región.
Sin embargo, según información entregada por las autoridades, lo ocurrido corresponde a un hecho de hurto en altamar, donde tiene competencia la autoridad marítima, y no a un secuestro masivo como se había interpretado en un primer momento.
De acuerdo con las versiones conocidas, los pescadores habrían sido víctimas del robo de motores, lanchas y redes de pesca, elementos fundamentales para su actividad económica.
Aunque el episodio sigue siendo materia de verificación por parte de las autoridades competentes, la Policía fue enfática en señalar que no existe evidencia que confirme la retención o secuestro de los trabajadores del mar.


