Vecinos del sector aseguran que a cualquier hora del día hombres y mujeres ingresan a la fuente hídrica a consumir sustancias psicoactivas.
En un foco de inseguridad, consumo de sustancias alucinógenas y botadero de basuras se ha convertido la quebrada Tamacá, como consecuencia de la soledad que hay en la zona por la demolición de las viviendas que estaban ubicadas sobre la calle 30.
Así lo aseguran los vecinos y residentes de esta zona, quienes denunciaron que los delincuentes y consumidores aprovechan lo desierto del sector para que personas inescrupulosas ingresen a cualquier hora del día a consumir todo tipo de drogas.
“En las noches eso es muy oscuro, la gente aprovecha y por más de dos horas bajan a la fuente hídrica para consumir droga. Uno en la noche se siente inseguro hasta en la puerta de su casa por el temor de ser atracado”, manifestó un residente del sector.
Habitantes aseguran que pocas veces la Policía hace rondas por el lugar y eso facilita el acceso de los jóvenes a la zona.
“Desde indigentes, delincuentes que están a la espera de que pase alguien para robarlo, chatarreros y recicladores, quienes salen con pedazos de aluminio, hierro y otros elementos. Suponemos que los cogen para venderlos después por chatarra. Además, que por las basuras tiran y amontonan en el lugar, el olor se vuelve penetrante”, acotó la denunciante.
La comunidad le hizo un llamado a la Policía Metropolitana de Santa Marta para que ejerza mayor control en el sector y así evitar que esta problemática se siga presentando.
