El presidente no solo celebró una mejora en su imagen, sino que por primera vez abrió la puerta a continuar en el poder y acusó a sectores del Estado de ir contra la voluntad popular.
El presidente Gustavo Petro volvió a sacudir el escenario político nacional tras pronunciarse públicamente sobre los resultados de una encuesta del Centro Nacional de Consultoría que midió su imagen. Sin embargo, lo que parecía un mensaje de celebración terminó convirtiéndose en una declaración que reabre uno de los debates más sensibles de la política colombiana: la reelección presidencial.
En una publicación realizada el lunes 26 de enero en la red social X, el mandatario no solo destacó que su gestión cuenta con una percepción más favorable, sino que lanzó un cuestionamiento directo a las reglas que impiden que un presidente aspire a un segundo mandato. Petro recordó que esas normas no siempre han sido iguales para todos.
“Al principio, Álvaro Uribe cambió la Constitución para hacerse reelegir y luego Juan Manuel Santos la volvió a cambiar para impedirlo para todos los demás”, escribió, marcando distancia con el pasado, pero también encendiendo una nueva controversia.
Petro fue más allá al sugerir que ahora debería ser el pueblo quien decida si un presidente puede o no continuar en el poder. En su mensaje, aseguró que Colombia vive un momento distinto y que la mayoría ciudadana respalda un cambio profundo en el rumbo del país.
“El pueblo ha cambiado, sabe lo que quiere y está dispuesto a que Colombia siga su transformación profundamente democrática”, afirmó, invocando incluso símbolos históricos como la espada del Libertador para reforzar su narrativa de continuidad.
El mandatario también dirigió críticas directas a las instituciones que, según él, se oponen a esa voluntad popular, calificando esa postura como una forma de obstrucción antidemocrática. “Desobedecer al pueblo no es democracia”, sentenció, dejando claro que el debate no es solo jurídico, sino político y simbólico.


